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Sáquese a pasear a este chuzo de lugar que está a menos de 1 hora de San José, tiene unas cataratas y pozas increíbles de agua cristalina y perfecta apenas para irse a dominguear sin caminar de más.

¿Cómo llegar?
Se agarra la Ruta 27 por aproximadamente 30 min (si madruga y no hay presa) y se desvía en el km 41 de Escobal de Atenas y sigue hacia San Pablo de Turrubares hasta llegar al letrero que dice Verde Malakita a la derecha y ahí sigue por calle de lastre hasta llegar al parqueo del lugar.

WAZE: https://waze.com/ul/hd1gbmsns0

Distancia: 300m

Dificultad: Fácil

Accesibilidad: No es accesible

¿Qué llevar? Repelente, paño, traje de baño, cambiada, plata en efectivo, comida para picar, botella de agua (reutilizable), bloqueador solar y excelente actitud.

Vehículo: Preferiblemente carro alto porque los últimos 100 metros son medio medio (vimos varios automóviles abajo ya que lentico se puede llegar)

Parqueo: Si

Mascotas: No

Camping: No

Contacto:Charlie 8391 7918

Costo: ¢3000

Salimos a las 7:30 am de San José, pasamos por una pulpería para comprar alguito de jama para picar en Turrubares frente a la plaza y luego nos devolvimos a la entrada de Verde Malakita hasta llegar al parqueo donde habían solo par de carros. Entonces alistamos los chunches y bajamos para encontrarnos con Charlie (el dueño del lugar).

Abajo nos topamos con un comedor bien chaineado con una cocina de leña donde nos recibió Charlie, aquí nos explico un poco sobre el lugar y su interés en compartirlo con más personas, luego nos pusimos a caminar por el senderito hacia el río (es súper cerca).

Llegamos a la primera catarata (no tan grande) y no tienen idea la belleza, el agua es de un color verde paradisiaco delicioso chapoteable requete-cristalina perfecta y la poza profunda apenas para tirarse de bomba, además cuenta con mecate amarrado de un árbol para tirarse como Tarzan. Como había una catarata más arriba preferimos continuar a la otra (más grande) a ver que tal…

El sendero que lleva arriba sí era un poco más técnico pero igual hay fuerte mecate para agarrarse, así que en menos de 5 minutos estábamos parados frente a la otra catarata y estaba aún más rajada (por el tamaño) pero el agua obviamente igual de chiva. Entonces nos deschingamos y nos tiramos al agua pato por tamaño rato. Es increíble que el agua de esta catarata se mantenga tan tuanis durante el verano, eso quiere decir que es de manantiales que provienen de la montaña y por esta razón es tan pura. La verdad el agua estaba deliciosa y el lugar perfecto. La catarata no es gigante pero si es grandecilla y está entre unas piedras bien tuanis.

Luego de aquí fuimos a la de abajo donde solo Glori y Tavo se metieron al agua, mientras Karla y yo tomamos fotos y videos de las caballadas que ellos dos hacían. Al ratito de estar aquí obviamente llegó más gente, y con esto unos vikingos locales que se tiran de clavado desde unos 10 metros de altura.

Ya tirando al medio día fuimos a ver las demás pozas que están río abajo, todas bajo la sombra de los árboles donde se puede chapotear, son apenas para ir con niños ya que son como piscinas no son muy profundas. Un consejo es llegar bien tempranito, abren a las 830 para que no haya gente porque como a las 11 empieza a llegar la gente.

Después de ver las pozas subimos al comedor de Verde Malakita para volarnos un casado preparado por las señoras con fresquito de guanábana apenas para refrescarnos, después nos fuimos al carro y de vuelta a casa.

Marzo 2018

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