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Nos fuimos a conocer Rainmaker, un chuzote de lugar apenas para ir con toda la familia… ya que tiene senderos cortos, pozas deliciosas y puentes colgantes salvajes clavados en la jungla del Pacífico Central.

Se agarra la ruta 27 desviandose en la costanera sur, luego de pasar parrita son como 20 minutos más hasta llegar a la entrada a mano izquierda donde se encuentra Rain Maker.

Waze: https://waze.com/ul/hd1sn7xt1k

Distancia: 4 km

Dificultad: Fácil

Accesibilidad: No es accesible

¿Qué llevar? Ropa fresca, repelente, bloqueador solar, traje de baño, paño, tenis de trail, ropa en el carro seca, comida pal picnic y excelente actitud.

Vehículo: Automóvil

Parqueo:

Mascotas: No

Camping: No

Contacto: 2777-3565

Costo: ¢2000

Nos fuimos hacia este lugar clavado en las montañas del Pacífico Central, de camino nos atrasamos un poco haciendo tomas chivas del camino, incluyendo una parada técnica en el Tárcoles viendo lagartos.

Llegamos a Rain Maker como a las 10 de la mañana y luego de alistar las cosas nos pusimos a caminar por este chuzo de lugar. Rain Maker es un lugar especial, porque tiene un poco de atracciones que normalmente son de lugares muy turísticos, con la ventaja que no llega tanta gente y el lugar se mantiene salvaje y natural.

La ruta que hicimos fue la más larga bordeando todo por la izquierda… entonces la primera parte del sendero era de subida para así llegar hasta los puentes colgantes ubicados en medio de la jungla. De aquí en adelante todo fue más llevadero sobre los puentes donde no dudamos en hacer paradas para dejarnos llevar con el flow del bosque y el sonido del río montaña abajo.

Después de caminar como media hora logramos llegar al río donde fue lo más chiva del camino ya que nos tiramos al agua. Algo que no nos dimos cuenta hasta después, es que el sendero de vuelta va al lado del río, el cual tiene innumerables cascadas y pozas para quedarse chilleando.

Cuando terminamos la chapoteada nos fuimos de vuelta a cambiamos y directo a buscar almuerzo para terminar viendo un atardecer romantiquísimo en el Peñón de Guacalillo.