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El Pacuare es uno de los ríos más populares para hacer rafting en Costa Rica, entonces decidimos ir y comprobar por qué este daytrip de aventura y adrenalina es un hit que nunca pasa de moda…

¿Cómo llegar?
Con Waze

Costo:
Nacionales $69.00
Extranjeros: $99.00
Grupos de 15 personas $89.00 extranjeros y $63.00 nacionales.
*Precios hasta diciembre 2016

Incluye: traslado desde San José, desayuno, almuerzo y tour.

Pueden preguntar por los paquetes con hospedaje en Ríos Tropicales Eco-Lodge.

Contacto:
Ríos Tropicales
Tel. 2233-6455
info@riostropicales.com

Tiempo de Rafting: 4 horas

¿Qué llevar? Bloqueador, snacks, cámara waterproof, ropa tipo dry fit que no sea de algodón, dos pares de tenis, otra mudada para la vuelta, abrigo, sandalias, paño y excelente actitud.

¿Comida?
El tour de rafting incluye desayuno y almuerzo al regreso.

Llegamos como 6:30 am a las oficinas de Ríos Tropicales, donde cambiamos el carro por una buseta y nos fuimos a dar un par de vueltas por chepe para recoger varios aventureros que estaban apuntados para el rafting. Una vez todos encaramados en el colectivo, tomamos la escénica ruta 32 hacia Guapilandia. No habíamos llegado al túnel y ya íbamos dormidísimos. Nos despertamos llegando a la base de operaciones de Ríos Tropicales, fue ahí que nos volamos un pintico con huevo, frutas y un café para cargar pilas, nos cambiamos y montamos de nuevo al bus para seguir nuestra travesía río arriba.

El viaje, hasta el lugar de inicio del rafting, es rajado. La calle va serpenteándose hacia la montaña, luego se entra a una finca donde bajamos hacia el cañón del Río Pacuare. Cuando llegamos topamos con decenas de balsas y personas, preparándose para recibir su dosis de aventura. Nos pusimos el equipo de seguridad, tomamos el remo y nos formamos en equipos de 6 personas por balsa más el guía. Nuestro guía nos dio las indicaciones de seguridad mientras esperábamos al resto de los aventureros de nuestro grupo, luego practicamos en el agua algunos movimientos y cuando ya todos estábamos listísimos, nos fuimos río abajo.

Manteniéndonos siempre en grupo vivimos los rápidos del Pacuare en medio de un cañón de bosque virgen en una aventura caudalosa, controlada y emocionante. El paisaje varía en los 30 kms de recorrido así como su vegetación y animales. Pasamos por montañas, deltas, cataratas, piedras monstruosas, árboles caídos, hoteles de montaña al lado del río, acantilados de piedra y áreas de bosques emergentes.

Tuvimos un par de instantes con un toque de emoción extra, porque el papá de Glori cayó, y luego yo también salí proyectado al agua pato. Pero en menos de 5 segundos (eternos) ya uno esta de vuelta con la tripulación.

Durante las casi 4 horas de rafting no hicimos parada en tierra firme, solo en una momento épico nos apeamos todos de la balsa en el cañón de piedra gigante que divide la montañota. Ahí flotamos río abajo por aguas calmas donde nos refrescamos y relajamos un poco luego de tanta remada.

Cuando las montañas empiezan a desvanecerse es una señal de que se está acabando el paseo. Mientras el río se hace más ancho y menos caudaloso, se logran ver charrales, restos de lo que fue la vía del ferrocarril al Atlántico y una curva después se pasa por debajo del puente de la autopista que va hacía Limón. Aquí es donde acaba el paseo en balsa para así volver al bus que nos lleva a tan anhelado almuerzo en el restaurante de Ríos Tropicales. Llegamos y nos cambiamos velozmente para comer sabroso y después dormir de vuelta a Chepe en microbus.

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