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Volvimos a Tierra Grande de Guácimo para conocer un combo pozas y cataratas de agua cristalina entre el bosque tropical lluvioso típico del Caribe.

¿Cómo llegar?
Se agarra la Ruta 32 hacia limón y luego de pasar Guápiles es una hora más hasta desviarse a la derecha por una entrada de lastre 40 minutos más hasta llegar a Tierra Grande de Guácimo donde está la casa de Juan Carlos en frente de la plaza.

Waze: https://waze.com/ul/hd1u3xfqmr

Distancia: 4km total

Dificultad: Moderado

Accesibilidad: No es accesible

¿Qué llevar?Ropa cómoda de secado rápido, traje de baño, paño, repelente, protector solar jacket impermeable, ropa seca para cambiarse luego del agua y excelente actitud.

Vehículo: Carro Alto

Parqueo: Sí.

Mascotas: Sí, pero hay otros perros en la propiedad.

Camping: No

Contacto: Juan Carlos 8429-7620

Costo: ¢4000 por persona
¢3500 delicioso almuerzo casero (opcional)

Salimos tempranísimo de San José hacia Guácimo, pasamos a la casa de Juan Carlos, se subió con nosotros al carro para llevarnos a la propiedad donde unos días antes había ido a abrir camino para ir haciendo el sendero hacia las pozas y cataratas que nos quería enseñar.

Estuvo muy chiva porque el camino fue bien intenso en medio de la naturaleza entre un sendero recién hecho, entonces se pueden imaginar que no es que el camino este limpio sino que hay que ir entre ramas y matas recién cortadas con cuidado para no quedarse atrapado entre alguna ramilla.

De camino vimos las dos pozas con unas cataratas pequeñas pero chívisimas, ya con calor nos dieron ganas de tirarnos de una, pero preferimos ir primero a la catarata más alta que es chivísima pero no tiene tan buena poza… la vimos, la sentimos, tomamos fotos, videos y nos fuimos antes de enfriarnos directo a las pozas.

Aquí hay que tener cuidado porque se pasa por piedras bien resbalosas, entonces recuerden que apenas puedan es mejor caminar en medias que en tenis e ir con cuidado. Cuando llegamos a las pozas bajamos con cuidado a la primera y estaba increible, la temperatura del agua deliciosa pero lo mejor de todo es que había como un estilo de cueva donde uno se podía meter y estar detrás de la cataratas con una vista rajada, tanto así que decidimos hacer un trabajo en equipo y meter el cel haciendo una cadena humana para poder tomar fotos desde adentro. Tranquilos, todo salió bien.

Después de disfrutar buen rato de esa poza, nos fuimos a la otra que en realidad era caminar un par de metros por piedra y pegar un brinco.

Aquí estuvimos buen ratillo y luego de chapotear en las dos, nos vestimos para irnos de vuelta al carro ya con ganas de disfrutar de la comidita casera que nos tenía Juan Carlos.

*FECHA PASEO: Agosto 2019