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En Esparza hay una propiedad que está on fire, no solo de temperatura sino que también en actividades chivísimas al aire libre, les hablo de Piedra de Fuego. Esta finca de 550 hectáreas ha estado protegida por una familia por mas de 20 años, y ahora está abierta al público para realizar hiking, trail running y mountain bike. ¡Lo mejor de todo es que puede llevar hasta su perro!

¿Cómo llegar?
200 metros este del restaurante Bichos en Paraíso, Esparza, Puntarenas.
Con Waze

Costo:¢3000 nacionales $10 extranjeros

Vehículo: ¡todos llegan perfecto!

¿Qué llevar? Mínimo 1 litro de hidratante, snacks y frutas, ropa deportiva fresca, repelente, bloqueador solar, cámara, gorra y gafas de sol.

¿Comida?
Snacks y una botella de hidratante.

Distancia: 10 km

Tiempo: Mountain Bike 1,5 h / Hiking: 3 h

Dificultad:Moderadamente intenso. Guarde energía para el final que es la parte más durilla.

Horario: Viernes a Domingo, de 6:00am a 4:00pm. Los otros días se reciben solamente a grupos mínimo de 10 personas con reservación.

Opción de eco desayuno por encargo.

Teléfono: 8433-3166 DIEGO

Parqueo:

Nos encaramamos al carro como a las 8:30 am y nos enrumbamos hacia nuestra siguiente aventura en Esparza. En poco más de una hora llegamos a Piedra de Fuego. La propiedad se encuentra al lado derecho de la calle y hay un montón de arboles de mango que hacen una sombra muy agradable para dejar el carro, igual es bueno ver cuantos mangos quedan por caer arriba del carro y así no llevarse un souvenir de la finca incrustado en el parabrisas.

Luego de parquear y alistar la hidratación para el camino, nos recibió uno de los dueños para darnos la bienvenida y explicarnos el recorrido, darnos un par de recomendaciones y nos fuimos… El sendero empieza con una pequeña colina entre zacatal después empieza a bajar por el bosque bajo la sombra. Está muy bien marcado y con buen mantenimiento. Continuamos bajando hasta llegar a una quebrada muy linda, bajo la sombra de los árboles. Ahí nos sentamos sobre las piedras y comimos un par de mangos que agarramos del parqueo…

El recorrido se volvió totalmente plano pasando al lado del río Barranca, en este punto el sonido del río junto a la brisa dan una sensación fresca y relajada, que nos brinda energía suficiente para empezar a subir la otra mitad del recorrido. Empezamos a subir y a sentir un poco de la cuesta que nos quedaba para la vuelta. Luego de subir como 1 km, hicimos una parada obligatoria en una desviación del sendero que llega a una piedra gigante, ésta está cubierta por raíces de árboles que cubren la totalidad de la piedra. Allí nos pusimos 4 capas de repelente, era exagerado la cantidad de mosquito. Después vimos a Karlita caer desde 2 metros de altura por intentar escalar, nos comimos un par de snacks, nos acabamos la hidratación y luego seguimos.
La verdad que la subida no es jugando, y luego de ese break que nos dimos en la piedrota, nos alcanzaron las energías apenas para llegar de vuelta al parqueo. Por dicha terminando casi la caminada hay un par de miradores bien chivas, donde fue inevitable parar un toque a agarrar aire, y por supuesto tomar fotos.

Cuando llegamos al parqueo, Diego y su mamá (administrador&dueña) nos recibieron con una fuentecita llena de frutas frescas y agua fría. Justo lo que necesitábamos luego de tremenda volada de pata. Nos duchamos y alistamos para volver a San José felices y contentos de haber conocido otro paseo QuéBuenLugar.

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