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Ahí no más de la desembocadura del río Tempisque, a solo 20 km de Bagaces está uno de los humedales más grandes de nuestro país.

El Parque Nacional Palo Verde es de suma importancia para las aves migratorias que utilizan éste espacio para alimentarse o reproducirse, además que tiene multiples senderos que llevan a diferentes lomas donde se aprecia un paisaje sorprendentemente particular.

¿Cómo llegar?
De Bagaces 20 km suroeste.
Con Waze

Horario: Abierto todos los días de 8:00am – 4:00pm

Costo: ¢1000 nacionales / $10 extranjeros

Mascotas: No se permiten

Vehículo: Todo vehículo llega.

Parqueo:

¿Qué llevar?Ropa fresca con protección solar, tenis de trail, gorra, antojos oscuros, bloqueador solar, repelente de insectos, snacks e hidratación para las caminatas.

¿Comida?
Agua por el calor pero en realidad todo depende de lo que quieran permanecer en el parque, para nosotros con 1 botella fue suficiente porque el sendero que hicimos fue corto.

Tiempo: Lo que quiera.

Dificultad:Fácil

Camino a Liberia por la carretera interamericana norte se encuentra Bagaces, un cantón lleno de atractivos que muchos desconocemos pero vale la pena conocer. De la intersección de Bagaces se toma la entrada que va hacia la izquierda y se sigue 20 km por una calle de lastre en buen estado hasta llegar a la entrada del parque nacional. En el camino se pasa por muchísimas fincas de arroz, un paisaje verde sumamente relajante a la vista con montañas no muy altas de fondo.

Una vez en la entrada nos explicaron algunos de los senderos, y por el poco tiempo que teníamos decidimos tomar la recomendación del sendero La Roca. Entonces nos montamos al carro y seguimos unos 10 minutos más hasta llegar a la entrada rotulada del sendero. Parqueamos bajo un árbol con una pandilla de congos encaramados, y luego de unos cuantos intentos de fotos empezamos a caminar, el sendero es de poco más de 500 m, la vegetación seca de baja altura mezclada con los sonidos de la naturaleza hacen olvidar realmente el calor que hace en el lugar.

Cuando terminamos de subir la loma nos encontramos con una piedra calisa grandísima a la cual llegamos subiendo por unas gradas de perling, cuando subimos nos sorprendimos del chuzo de vista panorámica donde veíamos prácticamente todo el parque nacional hacia el humedal principal. Luego de la emoción de la vistada inicial empezamos a apreciar más lo que nos rodeaba, y encontramos con muchísimas libélulas de un verde intenso que nos cautivaban mientras quedaban suspendidas en el aire. Luego detectamos unos monos cariblancos que nos vigilaban desde la copa de los arboles mientras el sol caía en el horizonte, algo espectacular.

Para el zarpe del paseo bajamos de la loma de La Roca, y nos dirigimos a la última recomendación del guarda parques, ésta es una plataforma que se encuentra sobre el humedal (cuando fuimos no estaba con agua) y apreciamos lo que quedo del atardecer en ese paisaje único y lleno de mosquitos. Luego de tomar varias fotos en el deck, vimos un montón de monos cariblancos alimentándose de quien sabe que bicho en la tierra del humedal, esto fue chivísima porque nos pudimos acercar bastante a ellos, además que es un poco raro ver a los monos caminando en vez de estar columpiándose en los árboles.

Nos montamos al carro y nos devolvimos hacia Bagaces, satisfechos por haber visitado éste parque nacional que tiene mucho que ofrecer.