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El finde pasado nos escapamos a Selina Hostel en Manuel Antonio… un lugar paradisíaco en uno los spots más chivas, salvajes y conocidos de nuestro país… pero como nos gusta tanto conocer lugares nuevos decidimos irnos a descubrir una catarata en medio de la montaña entre Quepos y Manuel Antonio llamada El Salto que resultó ser increíble. Además de visitar el ya conocido pero chívisima Parque Nacional.

¿Cómo llegar?
Agarrar la Ruta 27 y después desviarse hacia la costanera sur hasta llegar a Quepos.
Selina Hostel Manuel Antonio Con Waze
Catarata el Salto Con Waze
Entrada a playa sin molote Con Waze

¿Qué llevar?Traje de baño, paño, hamaca, repelente, bloqueador, gorra, cambiada, y excelente actitud.

Distancia: 2.5 km (Caminata a la catarata)

Dificultad:Fácil

Vehículo:Automóvil

Parqueo: No, nosotros dejamos el carro en la calle sin salida por donde se entra a la catarata.
SELINA hostels: Sí

Mascotas:

Camping:No

Contacto:
Selina Hostels: www.selinahostels.com/costarica/manuel-antonio/
Email: reception.manuelantonio@selinahostels.com
Facebook: https://www.facebook.com/Selina-Hostels-Manuel-Antonio-1853630428191588/

Costo:Desde $10 la noche!
Catarata el Salto: Gratis

Como les conté brevemente nos fuimos hacia Manuel Antonio, aquí nos hospedamos en Selina, un hostal realmente GIGANTE, nuevo de paquete, con un concepto super nuevo e interesante donde combinan la naturaleza de Manuel Antonio con lo mejor en gastronomía, atención al cliente, relajación, coworking y actividades al aire libre. Es un lugar súper chiva y con buenos precios, súper recomendado.

Cómo llegamos de noche y lloviendo no teníamos idea de donde estábamos parados, lo que sí sabíamos es que íbamos dormir riquísimo. Al día siguiente nos llevamos la sorpresa cuando salió el sol… pues despertamos en una de las villas de Selina, aquí todo se conecta por caminos serpenteantes de ladrillo el cual contrasta con los muros blancos grafiteados y piscinas rodeadas de habitaciones.

Luego de cambiarnos subimos al restaurante para desayunar con una vista chivísima, terminamos de alistarnos para ir a conocer la misteriosa catarata de Manuel Antonio. Para llegar al punto de inicio nos devolvimos no más de 5 minutos en carro, y nos metimos en una entrada que dice Valle Pura Vida, aquí se sigue por la calle hasta el final y se deja el carro a la orilla en un camino sin salida.

Nos pusimos a caminar y a los 100 metros cruzamos un puente de ¨perlin¨, luego seguimos por un sendero que iba al lado de la quebrada en todo momento. El camino es rajado tuanis, uno va por el agua entre las piedras del bosque, además no hay como perderse pues aquí solo es ir río abajo hasta llegar a la catarata. En la catarata si queremos llegar abajo (realmente vale la pena) se puede hacer de 2 maneras, la primera: saltando… y la segunda: saltando!

El primero en mandarse al agua fue Tavo, luego Karlita, después yo y al puro final después de unas cuantas porras se mandó Glori. Abajo estuvimos un rato tonteando hasta que llegó la parte emocionante… LA subida. Aquí hay que irse hacia la izquierda de la catarata, donde con suerte verán un mecate para subir de nuevo, es bien difícil y se ocupa mucha fuerza en los brazos.
Tip: mantengan el cuerpo lo más pegado a la pared de piedra y empujen fuerte con los pies.

Después de lograr subir toditicos, nos devolvimos a Selina para almorzar sabrozón… Como nos estaba agarrando tarde volvimos a alistarnos para ir un ratico al Parque Nacional Manuel Antonio. El parque nacional lo cierran a las 4 y nosotros llegamos a las 3! Entonces teníamos 1 hora para caminar, disfrutar, dormir, ver monos-pizotes-iguanas y luego escuchar el pitazo del guarda parques para salir del parque. El parque es un chuzo lleno de monos y playas chivas, nos quedamos en Playa Manuel Antonio que es la más conocida porque parece una piscina y el agua es cristalina. También fuimos a Espadilla Sur que está a la par, donde hay menos gente pero el mar es más picado.

Para ir terminando nuestro día, solo nos faltaba buscar el atardecer, entonces nos fuimos por un camino que lleva al final de la playa de Manuel Antonio (en la parte pública) donde no había casi nadie. En teoría este camino que dicen que es solo para 4×4, pero realmente no lo vimos en tan mal estado. Al lugar le dicen Playitas ,aquí parqueamos y nos fuimos a buscar un spot para guindar las hamacas… Cayó el sol y los bichos empezaron a picarnos entonces nos fuimos a Selina de nuevo, cenamos una fusión de comida deliciosa con riquísima para irnos a descansar felices.

Luego de estar el finde aquí, queda algo muy claro… aunque vayamos a un lugar conocido, siempre habrán lugares y actividades nuevas por descubrir. Hay que aventurarse y salir hacia lo desconocido, no está de más hablar con los locales, quienes siempre nos van a guiar a estos rincones especiales.