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Hace días nos habían recomendado ir a conocer catarata Las Cortinas en Ojo de Agua de Siquirres, lo loco es que se llega por Turrialba así que nos encontramos con el clima del Caribe, empezamos con unas vistas espectaculares, bajamos la montaña y terminamos haciendo rapel a la base de un cataratón impresionante.

¿Cómo llegar?
Se agarra hacia el Irazú y luego se desvían hacia el Turrialba pasando por Pacayas, después de un rato hay que hacer una izquierda en dirección a Santa Cruz de Turrialba. Por esta calle de lastre hay que manejar por 1 hora dependiendo del estado del camino hasta llegar a la escuela de Bonilla arriba. *Si tiene 4×4 alto pueden seguir hacia una casa celeste abandonada. Si no se deja el carro en la escuela.

Waze:
Escuela Bonilla Arriba https://waze.com/ul/hd1u3p8ecs
Casa Abandonada https://maps.app.goo.gl/CtV5VvsheKNvXy7C9

Distancia: 12km desde casa abandonada
20 km desde Escuela Bonilla Arriba

Dificultad: Difícil y técnico

Accesibilidad: No es accesible

¿Qué llevar? Ropa fresca (el clima es de Caribe), tenis de trail o botas, jacket impermeable, repelente, bloqueador solar, traje de baño, paño, hidratación, snacks y excelente actitud. Ropa de Cambio.

Vehículo: Automóvil (lo tiene que dejar en Escuela de Bonilla Arriba)
4×4 (alto) Puede llegar hasta la casa abandonada Celeste.

Parqueo: No, el carro queda en la escuela a la orilla del camino.

Mascotas: Si (vikingas)

Camping:

Contacto: Heriberto 84087217

Costo:
₡5.000 Caminata
₡3000 Almuerzo

Salimos a las 6:00 am pasadas de Tres Ríos ya bien desayunados y con los snacks necesarios, seguimos hacia Turrialba siguiendo el punto de Google Maps que nos había mandado Heriberto, la cosa es que ya metidos más adentro de la escuela de Bonilla arriba se pierde la señal ( el carro se puede dejar en la escuela de Bonilla arriba, el camino se pone muy fue luego) y Glori no había coordinado con tanta exactitud el punto de encuentro y empezamos a avanzar por una calle de lastre que cada vez estaba en peor estado y no habían casas así que nos devolvimos hasta que logramos volver a tener señal y que nos explicaran con más detalle que el carro se dejaba donde había una casita color celeste abandonada a mano derecha. Para llegar hasta aquí se necesita un carro de esos alto y con 4×4 de verdad, porque el camino está bien malo y tiene mucha piedra grande. Ahí dejamos el carro y caminamos como unos 2km por la única calle que hay, hasta llegar a un portón negro a mano derecha donde nos estaban esperando el lugar se llama Finca Las Rocas. De ahí ya se entra a un potrero, embarraleado, hasta llegar a un ranchito al lado de la casa de don Fabio. Cuando llegamos a la casa nos dieron un fresquito, nos contaron la historia de cómo habían llegado hasta esa propiedad tan linda. Vieran qué buena vista tiene este punto.

Luego de tomarnos el fresquito y comernos unos sanguchitos que llevábamos, empezó la parte final de la caminata hacia la catarata. Empieza hacia abajo por puro potrero, disfrutando de una vistas muy muy chivas, hasta meternos en el bosque que es donde la cosa se va poniendo cada vez más entretenida porque la bajada se vuelve más pronunciada y técnica. Hay que ir bien agarrado de los mecates o ramas para ir bajando con cuidado. Después llega ese momento donde ya uno empieza a escuchar el río y viene lo emocionante cuando finalmente se logra ver la catarata, y qué catarata, es enorme! Como 130 m de caída, pega una brisa buenísima que no estamos seguros si es de la fuerza de la caída o de la especie de cañón en donde cae. Aquí tomamos varias fotos porque uno llega a un mirador donde la catarata se ve rajada y después Heriberto, el hijo de don Fabio, nos explicó que si queríamos podíamos bajar haciendo un rapel hasta la base de la catarata; este mae que tiene su parecido con el zorro, es todo fortachón y además usa una capa larga tipo gabardina hace un rapel al estilo MacGyver y se amarra el mecate a la cintura, usa uno de esos 8s y ahí lo va ayudando a uno a bajar, da miedo pero al final todo bien bajamos y no nos pasó nada. Abajo por la brisa uno se termina de empapar y siente más profundo la fuerza de la catarata, hasta a nivel auditivo se siente fuerte. Algo muy curioso es que vimos muchísimos escarabajos de todos los colores que viven en la base de la catarata pegados a las paredes de tierra. Para subir se usa esa misma técnica y se va escalando con el mecate.

Arriba nos comimos unos snacks y nos preparamos mentalmente para subir lo que habíamos bajado. Al final la subida es un poco más cansada físicamente pero técnicamente es más fácil y bueno nosotros siempre tratamos de ir entretenidos hablando papaya o a veces si profundizamos un poco más y nos ponemos más filosóficos. Esto siempre ayuda a que el camino se haga más corto y bueno así llegamos de vuelta al rancho está vez con una motivación más grande, llegar a almorzar. Y obvio era uno de esos almuerzos que valen la pena con un poquito de todo pollo, arroz, pasta, frijoles, ensalada y un buen fresquito. Almorzamos y nos quedamos hablando paja como si ya ahí el paseo se terminara, y NO nos faltaba seguir subiendo para salir de la finca y después por la calle de lastre para llegar al carro. Esta parte se nos hizo un poco larga, ya íbamos bien cansados. Teníamos rato de no caminar tanto, y bueno ya hacía falta.

De vuelta pasamos comprando un delicioso queso Palmito y queso turrialba para llevar a la casa y acompañar un buen café.

*FECHA PASEO: Mayo 2021

 

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