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Fuimos a conocer la catarata más imponente, alta, chuza, azul, paradisíaca, salvaje y guapetona de toda Costa Rica, cerquita del valle de las cataratas en pueblo de Bajos del Toro en el pueblo Colonia del Toro ahí nomasito. Así que sáquese a pasear al pueblo donde abundan las cataratas azules y personas pura vida.

¿Cómo llegar?
Sólo pone el waze llega al pueblo de Bajos del Toro y sigue como 20 minutos más hacia Río Cuarto.
Con Automóvil: Mejor irse por Vara Blanca y sería antes de llegar a Bajos del Toro.

Waze: https://waze.to/lr/hd1u46zevg

Distancia: 5.5 total

Dificultad:
Alta ( Catarata Caída del Toro)
Media ( Pozas)

Accesibilidad: No accesible

¿Qué llevar?Ropa cómoda, tenis de trail, jacket impermeable, bolsa seca, snacks e hidratación, paño, vestido de baño.

Vehículo: Automóvil

Parqueo:

Mascotas:

Camping:

Contacto:
89228799 Emilse
86312171 Edgar
88151491 Mario

Costo: ¢3000 por persona

Salimos en la pura mañana hacía Bajos del Toro, el camino súper chiva ya que nos fuimos por Sarchí y a pesar de que en San José estaba lloviendo, de camino el sol salió y se puso corrongo. Esto desencadenó varias paradas obligatorias para tomar fotos del camino hasta que llegamos al centro del pueblo de Bajos del Toro.

Aquí pasamos a la pulpe al lado de la plaza para comprar lo que nos faltaba de comer y seguimos hasta la casa donde nos topamos con Doña Emilse en Colonia del Toro, quien nos iba guiar hacia nuestro destino por la finca.

Entonces nos apeamos para terminar de alistar los chunches que íbamos a llevar a la caminata y nos pusimos a caminar camino abajo unos 400 m hasta llegar a un pequeño establo con chanchos y patos. De aquí en adelante continuamos por un potrero con tremenda vistada por unos 10 minutos más cuesta abajo hasta meternos en la jungla, aquí mismitico nos topamos por el río de donde cae el agua de la catarata, el Río Pozo Azul.

No caminamos ni 50m y estábamos en la cima de la caída de la catarata más alta que hemos ido últimamente, tanto así que daba miedito acercarse a la orilla para ver el guindo, así que emocionados por el chuzote catarata decidimos empezar a bajar la montañita (más de 200m verticales).

La bajada no les voy a mentir, estuvo bastante entretenida y emocionante… Partes sueltas, otras con barro, gradas que pusieron a prueba mi reducida flexibilidad, pero nada imposible. Además viendo a esta señora que bajaba muerta de risa, disfrutando tanto el patio de su finca no había forma de echar para atrás.

Duramos como 20 minutos bajando hasta llegar a ver la catarata Caída del Toro desde un verdadero palco presidencial. Yo se que el tamaño no importa, pero vieran ustedes esta carajada, no los puedo explicar la altura, uno se siente verdaderamente diminuto al pie de esta gigante.

El agua cae como en cámara lenta, hipnotiza a cualquiera, el color del agua perfecto, en algunas partes se logra ver celeste… por otro lado tiene grandes piedras ideales para poner los chunches y hacer picnic. Y a diferencia de muchas otras cataratas, esta si tiene pozas chapoteables que son simplemente perfectas, así que obvio sin pensarlo nos metimos al agua que estaba deliciosa y súper cristalina. La estábamos pasando tan tuanis que Doña Emilse nos llevó a caminar río abajo para ver otras pozas y el lugar donde este río y el de “Paraíso de Manantiales” se unen para hacer uno más grandote.

Luego de estar disfrutando el lugar por tamaño rato y hacer un picnic fugaz nos alistamos para subir de nuevo, no sin antes tomar un montón de fotones desde todos los ángulos ya que es la catarata más rajada que hemos topado en la zona.

Para llegar arriba la cosa estuvo intensa, nos sacó hasta la última gota de sudor… pero saben algo? Valió la pena, y volveríamos 700 veces porque de verdad es fuera de lo común y lo tiene realmente TODO en una distancia realmente corta.

Para terminar con broche de oro cuando estábamos por los potreros Doña Emilse nos dijo que faltaban unas pozas más y booomm bajamos como 5 minutos y encontramos esta poza deliciosa con una catarata pequeñita y obvio nos metimos otra vez. Cuando pensamos que ya no había más resulta que había un montón de pozas más, esto fue como estar en navidad recibiendo regalos, pero para mala suerte se vino un aguacero y por precaución tuvimos que irnos. Así que definitivamente vamos a volver para poder disfrutar de estas pozas y luego contarles todos los detalles.

FECHA DE PASEO: SETIEMBRE 2017

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