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Nos fuimos a descubrir el Cañón del Río Parismina en Tierra Grande de Guácimo, un lugar increíble con agua completamente cristalina.

¿Cómo llegar?
Se agarra la Ruta 32 hacia limón y luego de pasar Guapiles es una hora más hasta desviarse a la derecha por una entrada de lastre 40 minutos más hasta llegar a Tierra Grande de Guácimo donde está la casa de Juan Carlos.

Waze: https://waze.com/ul/hd1u3xfqmr

Distancia: 300m

Dificultad: Fácil

Accesibilidad: No es accesible

¿Qué llevar?Ropa cómoda de secado rápido, traje de baño, paño, repelente, jacker impermeable, ropa seca para cambiarse luego del agua y excelente actitud.

Vehículo: Carro Alto

Parqueo: Al lado de la calle

Mascotas: Sí, pero no es ideal.

Camping: No

Contacto: Juan Carlos 8429-7620

Costo:
¢10 000 grupos de 4 personas
¢2 000 por persona si son más de 4
¢3 500 delicioso almuerzo casero

https://www.facebook.com/Senderos-Ecol%C3%B3gicos-Finca-San-Gerardo-548308158676662/

Costo: ₡4000

Salimos tempranísimo de San José hacia Guácimo, luego de pasar por una presa de 2 horas en la 32 por arreglos llegamos casi a las 10 de la mañana a la casa de Juan Carlos con quien quedamos de ir al cañón del Parismina. Juan Carlos nos llevó al sendero que llega hasta el cañón de este río. El clima estaba levemente nublado y sabíamos que San Isidro nos iba a jugar una mala pasada ya que eran casi las 11 entonces alistamos todo rápido para bajar al río.

El sendero es muy corto, máximo 100 m y bastante resbaloso… entonces es bueno agarrarse bien de cuánta piedra y raíz vemos. Cuando se llega al río hay una gran piedra que tiene vista al cañón a la izquierda y una gran poza con cascada justo al frente de agua completamente cristalina.

Cuando llegamos terminamos de bajar hasta el río y caminamos admirando cada detalle detenidamente hasta llegar al cañón. A la vuelta del cañón hay otra cascada que cae en una poza super grande y deliciosa donde por supuesto nos quitamos los chunches de encima y nos tiramos al agua.

Luego de estar una media hora disfrutando del spot, cayó el baldazo con la sorpresa que dentro del cañón no caía ni una gota aún así para evitar sustos nos devolvimos hacia la entrada del sendero donde Tavo se tiró por un tobogán de agua a la poza de abajo (quemando los últimos cartuchos).

Después nos fuimos al carro para devolvernos pasando antes a una catarata que está río abajo, para eso tuvimos que caminar unos 400 metros río arriba. La catarata bastante tuanis, y está super cerca del cañón, así que no duden en pasar cuando visiten la zona.

Como ya era casi la 1pm nos fuimos a la casa de Juan Carlos para ponernos ropita seca y comer unos frijolitos con cerdo de muerte lenta… justo lo que el cuerpo necesitaba para poder manejar de vuelta a San José.