Nos fuimos a Tierra Grande de Guácimo para re-conocer un chuzote de catarata del Río Parismina, un lugar rodeado de selva eternamente verde, llena de vida y gente chiva.
Llegamos a la casa de doña Elsie en Tierra Grande de Guácimo, en el mismo lugar donde está la catarata Las Golondrinas, aquí sacamos de las cobijas a su hijo David quien se encargaría de llevarnos por segunda vez a esta catarata a la cual habíamos llegado antes pero con mal clima.
Entonces mientras esperamos a que David se terminara de alistar comimos naranja, mamón, yuplón y bananos del patio de Doña Elsie y así cargamos las pilas para ir a caminar montaña arriba.
Desde las Golondrinas hasta el punto de inicio son unos 20 minutos en carro 4x4 por una calle de piedra suelta, se estaciona el carro en el zacatico al lado del camino y el sendero está a mano izquierda pabajo sin parar one way.
La primera parte del sendero es bajada bien marcada hasta llegar al río, donde uno se topa de frente con varios troncos y hay que cruzar el río. Las piedras están resbalosas asi que hay que cruzar con muchísimo cuidado.
Luego se continúa bajo la sombra de la jungla por unos 20 minutos hasta que el sonido ensordecedor y el rocío del agua nos empapa de emoción al llegar a la catarata del río Parismina, o como la habíamos llamado antes La Diosa.
La diosa tiene unos 50 metros de caída de agua fría y pura, lo curioso es que el chorro no es tan poderoso y no casito no tiene poza… el agua desaparece en las piedras y sale más abajo creando un chuzo de río cristalino. Aquí hay buen espacio para hacer picnic y quedarse apreciando chuzote de lugar… así que relajense un toque y disfruten.
Ya cuando nos dió un toque de hambre decidimos ir de vuelta al carro para buscar almuercito en las Golondrinas, donde nos tiramos un buen casadito y así ir de vuelta a San José.
*FECHA PASEO: Agosto 2019
