Un paseo de un día chivísima con muchas cascadas por descubrir 🌊. Estas caen en el cañón del Río Toro Amarillo donde es totalmente inevitable empaparse de diversión y pasarla bomba 😍.
Nuestra experiencia 🥾🌿
Nosotros para llegar a este lugar nos fuimos por un lado (Grecia) y nos devolvimos por otro (Vara Blanca), todo depende de lo que su corazón y Waze les diga. Aún así, el camino más seguro y civilizado es por Vara Blanca. De camino hicimos nuestra típica parada para comprar cosas de picar 🍪 y continuamos hasta llegar a Río Cuarto, donde está el “Paraíso de Manantiales”.
El parqueo está justo frente a la soda de Don Carlos, quien es dueño de la finca. Nos recibieron súper bien y luego el señor nos explicó hacia dónde debíamos empezar a caminar.
La caminata comienza sobre un camino de lastre normal y luego se desvía a la izquierda hacia el sendero que lleva a las cataratas y el río. El sendero tiene partes empinadas, algunas resbalosas y emocionantes. No son ni 2 kms de descenso y se atraviesan un par de cataratas, además de una escalera de caracol que baja como 3 pisos de un solo cañazo 🌀 (no apto para temerosos de las alturas).
Cuando llegamos al río comenzamos a explorar entre las piedras gigantes teñidas de amarillo meneíto 🍯, río arriba las caídas de agua son un montón y parte del paseo es admirar cada una de ellas, sentarse y escuchar el río mientras se ve la montaña de jungla pura 🌴🌊.
Para terminar bajamos un toque hasta la caída más alta, pero no la más voluptuosa hasta encontrar una deliciosa poza. Aquí nos metimos un ratote y terminamos de agarrar las fuerzas para subir el trayecto que bajamos. De vuelta pasamos a una catarata que está desviándose a la izquierda y luego continuamos hasta el parqueo.
Cuando llegamos nos pedimos un casado bastante rico con tilapia 🍽️ y un pichel de fresco que nos acabamos sin mucho esfuerzo. Nos alistamos para así devolvernos a San José, satisfechos de haber descubierto otro Qué Buen Lugar para ustedes.
