Una travesía caribeña entre río, selva y adrenalina Después de caminar por un sendero angosto, cruzar un río, subir una piedra usando una escalera guindando y adentrarnos en la selva del Caribe, nos encontramos con una de las cataratas más impresionantes que hemos visitado: Catarata Dos Novillos . Un lugar escondido, salvaje y con una energía mágica. ---
Así fue nuestro paseo a Dos Novillos – Limón
Llegó el día del paseo y todavía nos estábamos recuperando del viaje “fallido” de la semana pasada (si no viste el post anterior, intentamos ir a una catarata en un suampotrero donde nos atacaron unas moscas asesinas… así que decidimos hacer lo que mejor sabemos: disfrutar en medio de la nada).
Nos dirigimos por la ruta 32 hacia Limón, hasta llegar a Pocora. Ahí giramos a la derecha rumbo a un pueblito llamado La Argentina, y seguimos por una calle de lastre hasta el punto de inicio. Es importante parquear donde lo indica el Waze, en el lado derecho de la calle.
Desde ahí comenzó la aventura: cruzamos un potrero pequeño, caminamos junto a una tubería de agua potable, bordeando el río y un cañón cubierto por selva densa. El sonido del agua acompañaba el camino.
La primera sorpresa
Cuando parecía que el sendero se acababa, vimos una cascada que parecía una pared llorona. Ahí comienza la parte interesante: se baja unos 100 metros bien resbalosos hasta una pequeña catarata, tímida pero muy chiva. Si te animás a caminar entre las piedras grandes, la podés apreciar mejor.
El reto final
Para llegar a la catarata grande, hay que cruzar el río (con mucho cuidado si está crecido) y subir por una piedra usando una escalera guindando. Luego seguimos por un sendero algo enredado entre la vegetación… hasta que de pronto: ¡boom! Catarata Dos Novillos frente a nuestros ojos.
Una caída de agua de unos 40 metros, salvaje, escondida y con una vibra increíble. Cerramos los ojos, respiramos profundo, escuchamos el agua, sentimos la brisa… y gritamos: ¡Qué lugar más chiva!
Dos Novillos – Limón es un destino perfecto para quienes aman la aventura, la selva caribeña y los lugares fuera del radar turístico. Ojalá pronto lo vuelvan a abrir.
